"...Gopegui propone una interpretación más marxista y, en este sentido, mucho más acorde con la excelente interpretación del punk británico que hizo Greil Marcus en Lipstick Traces a finales de los ochenta. Para Marcus el estallido musical de los Sex Pistols no puede ser desligado de las condiciones de vida de una clase obrera, la inglesa, con un horizonte de futuro totalmente angostado. Desde esta perspectiva, las descargas musicales de Jonny Rotten no son una celebración de un presente sin futuro, sino una impugnación total que le escupe en la cara a la sociedad burguesa."